Mi visita a la Comunità Incontro
Mi visita a la Comunitá Incontro fue como un campamento, junto con el P. Cruz Miguel, rodeado de gente que ha tenido problemas con las drogas y con el alcohol.
Todos han sido muy buena gente y muy amables conmigo. Viven con unas normas estrictas, todos saben lo que hay que hacer en cada momento. En sus momentos de trabajo se ocupan en un montón de actividades bien delimitadas: huerto, jardines, limpieza o arreglo de la casa, carpintería, cocina, platos, fontanería, despensa, almacén de detergente, artesanía, etc... Otros por diversas necesidades hacían las compras o iban al médico.
En la Comunitá Incontro había junto al grupo de residentes –jóvenes con más periodo-, un grupo de acogida. En este grupo de acogida están los jóvenes que desean salir de su problema, es su primer contacto con la Comunidad.
La estancia fue agradable y todo estaba muy limpio y ordenado.
Donde yo estuve residiendo era la Comunitá Incontro del pueblo de
Sierra,(Albacete), pero también fui a la Comunitá Incontro de Santiago de
Mora,(Albacete). Estas dos comunidades tenían el mismo estilo de vida, si
variaba era porque en esta segunda tenían un buen rebaño de ovejas. En Mora nos
acogieron muy bien y pasamos el día entero con ellos, se alegraron porque les
llevamos helado para después de comer.
Las dos comunidades tenían un lugar muy bien arreglado donde tenían una imagen de la Virgen María que todos en italiano le llaman la Madonina. Los sábados a las 9 de la noche tienen un momento de oración en torno a la imagen de la Virgen.
Los domingos tenían un turno de trabajo más corto, porque ese día era día libre, pero cada quince días es Domingo Familiar, vienen los familiares a pasar el día. El domingo celebramos la eucaristía, la prepararon con abundantes cantos.
Estuve allí una semana entera, me siento muy satisfecho. Al principio me daba
"algo" ir a un sitio de ex-toxicómanos pero allí no es como te lo imaginas, por
eso animo a todo el mundo que quiera ir que se apunte porque es un lugar muy
bueno, pero con el permiso del P. Cruz Miguel, claro. A mí me ha servido de
mucho, espero que siga ayudándome a aprovechar mi vida, lo que tengo y en mi
esfuerzo para el estudio.
Zagal – Parroquia y Colegio Caldeiro - Madrid